Valiente viene de valer. Las personas valiosas han sido posadas en el mundo para hacer algo grande, para llegar a ese lugar que el resto no puede tocar sin caer en la temeridad. Se trata de ese ser humano que come y respira como cualquier otro, pero que camina sabedor de su propio alcance. Los mártires no son valientes, pues no combaten si no es para los demás. Sólo con el corazón se alcanzan los verdaderos retos. La fuerza se quiebra, la flexibilidad permanece.
Y es por confiar que los valientes son premiados con la justicia poética y la gloria: Justicia para compensar el riesgo asumido, y gloria para saber disfrutarlo sin perder el anhelo. Llegados a la cima, la victoria te dejará saciado y la gloria te colmará de sal, de sed eterna de nuevos horizontes.
Y es por confiar que los valientes son premiados con la justicia poética y la gloria: Justicia para compensar el riesgo asumido, y gloria para saber disfrutarlo sin perder el anhelo. Llegados a la cima, la victoria te dejará saciado y la gloria te colmará de sal, de sed eterna de nuevos horizontes.
¡No olvides tener un buen día!

¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!

¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!


¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!

¡No te olvides de tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!
¡No olvides tener un buen día!




