miércoles, 5 de octubre de 2011

Motivo 35: La Gloria y la Victoria

Valiente viene de valer. Las personas valiosas han sido posadas en el mundo para hacer algo grande, para llegar a ese lugar que el resto no puede tocar sin caer en la temeridad. Se trata de ese ser humano que come y respira como cualquier otro, pero que camina sabedor de su propio alcance. Los mártires no son valientes, pues no combaten si no es para los demás. Sólo con el corazón se alcanzan los verdaderos retos. La fuerza se quiebra, la flexibilidad permanece.

Y es por confiar que los valientes son premiados con la justicia poética y la gloria: Justicia para compensar el riesgo asumido, y gloria para saber disfrutarlo sin perder el anhelo. Llegados a la cima, la victoria te dejará saciado y la gloria te colmará de sal, de sed eterna de nuevos horizontes.


¡No olvides tener un buen día!

martes, 4 de octubre de 2011

Motivo 34: La risa

Ya se trate de una risa contagiosa, complicada, forzada, de compromiso o a carcajadas, abundante, vanidosa, secreta, cortés, imperceptible, cómplice, de las que enseñan todos los dientes o de las que apenas se dejan ver, a mano tapada o a corazón abierto.

La risa es un reflejo del carácter y el alma de cada persona. El sentido del humor es síntoma de inteligencia. Aprender a reírse de uno mismo ayuda a no tomarse la vida demasiado en serio, y esta es la única manera de ser capaces de disfrutar cada día como si fuese el último.

¡No olvides tener un buen día!

lunes, 3 de octubre de 2011

Motivo 33: Las actividades de riesgo

Me gustan las contradicciones. Y me resulta extremadamente contra natura participar en una actividad que, a priori, es peligrosa y atenta contra nuestra salud. Ya se trate de montañismo, borracheras extremas, descenso de barrancos, paracaidismo o salto de puentes; todas tienen en común que van directamente en contra del instinto de supervivencia.

Los sentidos nos alertan de que todo va mal. Perdemos el control. Saltan mecanismos tan poco eficaces como el de la risa floja o los gritos descontrolados. La piel se eriza, las manos se agarrotan contra lo primero a lo que puedan agarrarse y el cuerpo comienza a liberar adrenalina: Ya sólo queda disfrutar del espectáculo.

¡No olvides tener un buen día!

domingo, 2 de octubre de 2011

Motivo 32: Las vidas de los demás.

Sin el resto de personas del mundo somos nada. Nos complementan y nos aportan todo aquello que a nosotros nos falta, y a la vez nos permiten entregarles todo aquello que tenemos. La vida sin entrega no tiene sentido, porque uno sólo acumula para luego poder dar. Uno sólo vive para luego poder compartir lo obtenido y lo aprendido. Las tristezas compartidas quedan en la mitad, y las alegrías se vuelven el doble.

Sólo somos la mejor versión de nosotros mismos cuando alguien nos mira. Sólo lo damos todo cuando alguien lo necesita, cuando alguien lo espera. Sólo llegamos más allá si al otro lado se encuentra la persona que tira de nosotros, la que aguarda pacientemente a que demos el salto, la que es capaz de hacernos saltar el abismo del miedo.

¡No olvides tener un buen día!

sábado, 1 de octubre de 2011

Motivo 31: Que te sigan llamando por tu diminutivo

Vale que lo hagan cuando naces, e incluso cuando aprendes a atarte los zapatos. Pero no se contentarán con eso. Seguirán llamándote así después de haber hecho la comunión, después de licenciarte, después de casarte, cuando tengas hijos e incluso cuando entres en la residencia de ancianos.

Y no, esa estrategia de ponerle el nombre del padre al primogénito no funciona. Ambos seguiréis siendo toda la vida Juanito, Pepito o Jorgito, y horadando entre varias generaciones atrás te empezarás a replantear si realmente alguna vez hubo un Don Manuel o es que acaso todos fueron Manolito.



¡No olvides tener un buen día!

viernes, 30 de septiembre de 2011

Motivo 30: Las piedras del camino

El ombligo es una cicatriz que nos recuerda que estamos vivos. La vida hace cosas raras a veces. Cosas que no se entienden, que no tienen sentido y que, quiero creer, compensan todo lo bueno y positivo que está por venir. A veces la vida duele, quema y taladra nuestras entrañas. Y aprieta y ahoga sin piedad y con saña y sin medida y con hambre y sin compasión. Sin control.

A veces la vida se sirve de nosotros para crear vida. Nos muerde, se lleva nuestra energía y nos deja un ombligo en el alma que nos hace sentir perdidos y agotados. Las cicatrices son palabras escritas en braille sobre la piel. Cuentan historias, certifican lecciones, se encogen cuando llega el frío y nos recuerdan que un día fuimos capaces, que todo aquello que necesitamos para seguir adelante se encuentra ya en nuestro interior. Siempre hay una salida.


¡No olvides tener un buen día!

jueves, 29 de septiembre de 2011

Motivo 29: La rutina

Esta mañana ha sonado el despertador. Las horas de sueño están hechas para construir los momentos posteriores que nos tocará vivir. Entre dragones que vuelan y gente que se cae por precipicios se nos aparecen las claves para tener un buen día. Tras el primer timbrazo, llega la luz de los ventanales y el frío sobre los hombros. Pongo los pies en la tierra y mi cabeza vuela hacia la agenda. ¿Qué tocará hacer hoy? ¿Qué habrá preparado el calendario para mí?

Desayuno mientras leo el periódico. Otros tantos en el mundo hacen esto mismo, a esta misma hora. Lo bueno de la rutina es que nos humaniza. Nos llena el reloj de ojeras y la cama de cuentas hacia atrás. El mundo necesita rutinas para permanecer humilde, para quedar quieto y calmado ante el agotamiento, para resistir. El mundo necesita de los madrugones para superar ciertos límites. Mañana volverá a sonar el despertador y yo volveré a afrontar la contrarreloj que me raja en dos desde las primeras intuiciones de sol hasta el regreso a unas nuevas horas de dragones y precipicios. Entre un timbre y el siguiente, todo lo que está por suceder queda en nuestras manos, a nuestra merced.

¡No olvides tener un buen día!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Motivo 28: Los autobuses que se estrellan

Bueno, en realidad nunca nadie se ha estrellado en un autobús y ha salvado a toda la tripulación heroicamente, pero… ¡anda que no mola eso de ir a clase o al trabajo pensando qué pasaría si de repente hubiera un accidente mortal! Hay dos fuentes de inspiración. La primera es la trampilla de de la salida de emergencias, y sobre todo imaginar cómo haríamos para llegar hasta ella. El segundo es el martillo que rompe el cristal. Es inevitable imaginarnos haciendo figuritas en el cristal con esos pequeños aparatitos mango rojo que cuelgan atados de un hilo metálico.

Siempre dicen, todos lo pensamos, que esos martillos, esa cosa tan pequeña y diminuta, tan aparentemente frágil, es capaz de romper el cristal y salvarnos la vida en el último segundo. En el fondo, yo siempre he pensado que eso no es cierto. Que no es más que una de esas cosas que se dicen para aportarnos seguridad y tranquilidad y que cojamos el autobús cada mañana.



¡No olvides tener un buen día!

martes, 27 de septiembre de 2011

Motivo 27: Los niños pequeños, los adolescentes, los jóvenes, los adultos y los ancianos

A menudo utilizo las reuniones familiares como excusa para observar a las personas. Escruto sus rasgos e intuyo cómo el tiempo marca, como la aguja de un metrónomo contra la madera que lo oprime, a cada una de sus víctimas. Cada año que se cumple es un año más de vida, pero también un año menos.

Al niño pequeño aún le queda la piel tersa y, sin embargo, su camino no será de entre todos el más llano. Los adultos pasan y pesan con el rostro cansado, varados a mitad del camino sobre una piedra a la que han dado forma asiento de tanto acomodarse. No recuerdan el principio, pero tampoco ven con cercanía el final. El anciano, sin embargo, ha hecho de la piedra su herramienta y ha tatuado su piel de arrugas como recuerdo de las cada una de las lecciones que lo hacen saberse eterno. Es feliz. Es simple.


¡No olvides tener un buen día!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Motivo 26: La crisis

La crisis es mentira, la crisis son los padres. ¿Qué clase de crisis es una de tipo económico? Tenemos amor, guerra y paz, abrazos, amigos, creatividad e imaginación. Tenemos, en resumen, vida. Y cuando una persona está realmente viva, y siente la lucha entre las yemas de sus dedos, no hay crisis que la frene ni dudas que la paralice. Al fin y al cabo, y perdón por el tópico, el dinero no lo es todo. Mientras tengamos salud, ganas de vivir y de ser un poco mejor cada día todo lo demás estará bien.

El que posee amor y fe dispone de todas las herramientas que necesita para salir adelante. Y esto se obtiene, ni más ni menos, que dando amor y confianza, pidiendo ayuda cuando uno la necesita y aprendiendo a ser humilde y dejarse ayudar cuando el miedo aprieta. Para mí, una verdadera crisis sería una crisis de sonrisas, de confianza, de amor, de integridad, de niños soplando burbujas en los parques o de felicidad. Una crisis económica no tiene más valor que el que tiene para nosotros el dinero. ¿Y tú, qué tipo de valor le das a tus monedas?

¡No olvides tener un buen día!

domingo, 25 de septiembre de 2011

Motivo 25: Las máscaras

La verdadera máscara se lleva pegada a la piel. Se luce a diario, tras cada sonrisa, tras cada mirada, tras cada reverencia sumisa. Nos hace sentir protegidos y nos permite ser quien somos, si es que lo sabemos, o alguien totalmente distinto y configurado artificialmente. La verdadera máscara forma parte de nosotros porque, de caminar sin ella, corremos el riesgo de que el sol nos alcance el alma y nos haga sentir que estamos vivos.

Existe una máscara única para cada persona en el mundo. En el momento de tomarla entre las manos, uno se ve reflejado sobre un trozo de cartón y contempla aquello que nunca se había atrevido a mirar. Pero la verdadera máscara no se compra. El carnaval no es más que un recordatorio de que todos tenemos un lado oculto. Y cuanto más brilla una persona, más sombras lleva por dentro. Más oscuridad, más profundidad, más miedo, más vértigo.


¡No olvides tener un buen día!

sábado, 24 de septiembre de 2011

Motivo 24: El amor

El amor todo lo puede y todo lo vence. Por ninguna otra causa se han hecho locuras tan desproporcionadas y heroicas como por amor. El amor es ese sentimiento que nos hace ser la mejor versión de nosotros mismos cuando el ser amado nos mira. Es esa sensación que nos aprieta por dentro para que descubramos algo nuevo, sólo por el mero placer de enseñárselo después a nuestro compañero.

Pero también se ama al vecino, al cajero del súper, a la familia o a los amigos. El amor es una actitud ante la vida, una cuestión de prioridades y perspectivas. El amor es el verdadero motor del mundo, el que hace que nazcan los niños y aprendamos a perdonar. Cuando se toma como una prioridad vital, se emite en un tipo de frecuencia que nos devuelve lo que entregamos multiplicado de una forma que por uno mismo sería imposible generar.



¡No olvides tener un buen día!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Motivo 23: Pasar la tarde en casa sumergida en un libro

Me gusta leer porque me ayuda a pensar. Porque estimula mi imaginación y mi creatividad. Porque me permite evadirme del mundo, Porque me acerca a personajes fantásticos y mundos en los que todo es posible. Me gusta leer porque, a pesar de todo, los mejores personajes son siempre los más reales. Puede ser la panadera que colecciona botones, el camionero que desayuna todas las mañanas en el mismo bar mientras recorta los cupones de los periódicos o un chico cualquiera, normal y corriente, con sus desamores y su paso desapercibido por el mundo.

Me gusta leer porque adoro el tacto de los folios y el olor a libro que ya ha sido leído. Resulta como si el propio lector dejase su aroma entre cada línea. Pero, sobre todo, me gusta leer porque, prestando un poco más de atención, escudriñando cada letra, se puede percibir el olor del autor: Sus miedos, ilusiones, experiencias vitales, localización e incluso las sensaciones que albergaba en el momento de redactar cada parte del texto.



¡No olvides tener un buen día!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Motivo 22: La tristeza

Estar triste es bonito. No me refiero a “Laica se ha marchado al cielo”, o a ese otro sentimiento que nos envenena cuando nuestro novio desaparece sin dar rastros de vida, papá y mamá se separan o la abuela se muere. Eso, esa sensación oscura y podrida, inútil como ella sola e irrelevante como pocas, no es tristeza, sino pena. La pena es algo mucho más corporal, lleno de lágrimas y de abrazos, de trazos en esos libros de firmas que ningún muerto leerá y ramos de flores con tarjetitas a juego, de esas que gritan “yo estuve aquí, y cumplí”. Se podría decir que la pena es un elemento social.

La tristeza, sin embargo, es pura y eterna. La tristeza es ese desconsuelo esencial que te espera tras el crepitar de una cremallera, al girar la esquina o bajo las pelusas de la cama. Sentimiento hermoso donde los haya, la tristeza sabe a fecha de caducidad, a inconformismo y a una sola lágrima con forma de espejo y sabor estéril. Todo va bien, y sin embargo no todo está bien. Algo chirría por dentro. Algo aprieta con fuerza mis entrañas, como queriendo recordarme una de esas cosas que son verdaderamente importantes en la vida. Y es que, en su origen, tristeza significa, ni más y menos, que sentencia de muerte.




¡No olvides tener un buen día!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Motivo 21: Las rotondas y las curvas cerradas

Hay noches en las que ni el semáforo en rojo consigue frenar mis pasiones. Los neumáticos recogen la curvatura de las rotondas por inercia, mientras las revoluciones aumentan al ritmo de mis pulsaciones. Se acelera el motor, pide segunda. Clic, clic; clic, clic… Intermitente a la derecha y salida. De nuevo, como tantas otras noches, regreso hacia la línea recta que llena de migas de pan mi huida.

Unos metros más adelante me aguarda la última curva. A la izquierda, miles de puntitos luminosos hacen creer que el cielo se ha estrellado contra las aceras. A la derecha, un único árbol se contonea marcando el eje del giro. Entro en la curva sin soltar el acelerador, sintiendo todo el peso del volante entre mis dedos. Una vez más quedo a solas con la línea recta, blanca y segmentada. Entonces, le regalo la cuarta y entro en la autovía: El camino hacia la libertad.

¡No olvides tener un buen día!

martes, 20 de septiembre de 2011

Motivo 20: Las tiendas de los chinos y los todo a cien

Las tiendas de los chinos, amigo mío, esconden el secreto de la felicidad verdadera y absoluta. A todos nos gusta que nos sorprendan, pero no nos suele gustar tanto dedicar tiempo y dinero a crear una sorpresa brillante y personalizada, de esas que dejan huella y muestran nuestros sentimientos y afectos más profundos.

Si hoy has amanecido triste y caminas cabizbajo, entra en un todo a cien y comprarte un montón de regalos de 1 euro. Una caja de post-its, gominolas, cartas, tu muñeco favorito de la infancia, unas velas, plastilina.... Todo vale. Envuélvelos en papeles de colores, prestando especial cuidado en los detalles como el lazo, o una nota con una frase de ánimo y cariño; y luego esconde los paquetitos por toda la casa. El día que menos te lo esperes, te toparás con una de esas auto-sorpresas y habrás conseguido convertir un día gris en un día especial.

¡No olvides tener un buen día!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Motivo 19: Conocer nuevas culturas

El viajero identifica como nueva cultura aquello que le resulta desconocido de otro país. No ocurre esto en el lugar de nacimiento, pero sí fuera de las fronteras que lo conforman. Es una cuestión de conceptos. En el momento de hacer propia esta cultura, el viajero se siente descubridor de un nuevo continente. Entonces, se dedica a saborear, contemplar y admirar especialmente aquello que los propios lugareños, piensa él, no valoran. Nadie es predicador en su tierra, porque nadie valora lo suficiente su propia tierra.

Viajar es conocer la tierra propia desde la ajena. Por oposición. Mediante comparaciones. Cuando el viajero regresa de la tierra prometida, y tan sólo durante un breve instante, siente que el lugar es diferente a cuando partió. Entonces, observa su ciudad con ojos desconocidos y atentos, escudriñando cada trapo que cuelga de un cordel, cada resquicio de luz que ilumina una piedra llena de musgo y con bultitos, como escrita en braille, cada recodo del camino de vuelta a casa.






¡No olvides tener un buen día!

domingo, 18 de septiembre de 2011

Motivo 18: La luz del sol

Tumbada sobre la arena, abraza cada uno de mis rincones. Cubre mis caracoles, mis orejas y hasta mis uñas. Afronta cada curva con total decisión, sin vértigo ni temblores. Me vibra la piel. Su calidez me empapa y, a ratos, siento cómo deja caer unos suaves mordisquitos que me queman la piel para que cambie de postura.

Hoy he mirado a los ojos al sol. Por un instante, un tan solo, se ha dejado contemplar. Puro y transparente. El más eterno de todos los milagros. Del amarillo al rojo, se ha pintado los ojos de naranja. Al tomar consciencia de que era hora de marchar, se saca el sombrero y cede el paso a la dama.


¡No te olvides de tener un buen día!

sábado, 17 de septiembre de 2011

Motivo 17: Épica a las cinco de la tarde

Sangre y sudor. Trajes de luces, pancartas sombreadas. Manos rojas y manos blancas. Cuerpos desnudos que se fingen maltratados y prenden banderillas con celo. Mientras un hombre sale a hombros de la plaza, otro se arrastra por entre los cuerpos para alcanzarlo y gritarle. Ambos gimen extenuados tras haber luchado por la causa, su causa. Uno cortó orejas, el otro se las cortaría con gusto. Corazones que arden entre asientos de metal expuesto al sol demasiadas horas.

Tras la oposición cae la tarde. Quema el sol y queda la gloria. Todo el mundo vuelve a casa satisfecho de haber tomado parte. Los que no están a favor, están en contra. Todo el mundo opina, nadie queda indiferente. Cae la noche y quedan tranquilas las conciencias y los corazones. Al fin y al cabo, lo verdaderamente importante no es el motivo, sino la lucha.


¡No olvides tener un buen día!

viernes, 16 de septiembre de 2011

Motivo 16: La serenidad de la naturaleza

La naturaleza es una fuente de inspiración de la que servirse para aprender a vivir en sociedad y entender mejor al ser humano. Somos animales nacidos y evolucionados entre los árboles. Es por esto que, aún urbanizados, nos estremecemos al contemplar una cascada, el rumor del viento entre las hojas de los árboles o las olas entregándose a la orilla del mar.

Se trata, ni más ni menos, que de ese tipo de serenidad que uno siente cuando se encuentra en casa, en el hogar cálido y amado, entre los brazos de madre. La madre naturaleza premia al fuerte, aprieta y ahoga, pero aporta a su vez la energía y garra necesarias para sobrevivir al empuje de la vida cotidiana.



¡No olvides tener un buen día!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Motivo 15: La fe

Las creencias, y especialmente los actos de fe, tienen la capacidad de entregarnos la seguridad definitiva o una total sensación de vulnerabilidad, de hacernos sentir héroes o cadáveres sin salvación. El amor, el ser humano, la religión e incluso la ciencia sacan lo mejor y lo peor de cada persona. Nos permiten alcanzar la mejor versión de nosotros mismos, y nos muestran la luz cuando todo está perdido.

La fe es una caja de herramientas con la que se construyen a cada momento los elementos necesarios para un estado de bienestar personal. La fe es esa voz que te calma cuando hay problemas y te hace confiar cuando todo queda a oscuras. La fe es confianza. Confía en ti mismo, en la vida o en un ser superior. Confía en la vida, en la razón de ser de lo que se marcha y en lo que está por venir. Todo saldrá bien.

¡No olvides tener un buen día!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Motivo 14: Eres el protagonista de la película de tu vida

Paseas por la calle, cansado tras un día de trabajo denso y complicado. A lo lejos comienza a sonar una música instrumental a la que no prestas mucha atención. Sigues caminando, ajeno al mundo, pensando en tus problemas, tus miedos, tus inseguridades y tus nubes grises. Frente a ti, unas notas cada vez más cercanas se abren paso entre el cielo y comienzan a iluminarte la cara.

De repente, la música se amolda a tus pasos y te sientes protagonista. Todo en ese momento está pensado para satisfacerte: La brisa, los últimos rayos del sol, un pájaro que se posa en una rama. El camino se vuelve fácil, el contacto de la llave con la cerradura queda ya cerca. Unos músicos vestidos de negro y con una corbata naranja interpretan la banda sonora de tu vida y tú, ya lejos de aquella tarde que empezó tan gris, no puedes evitar desprender esa sonrisita que te hace saber que todo va bien.



¡No olvides tener un buen día!

martes, 13 de septiembre de 2011

Motivo 13: La muerte

Si no quedara la urgencia de disfrutar de cada persona y de cada día. Si cada sentimiento pudiera ser repetible y disfrutado por dos veces. Si tú pudieras ser lo que eres para mí, para cualquier otra. Si no existiera la ambición de elegir, de renunciar, de sacrificar algo en favor de lo que se espera mejor…

Si no quedara anotada esa precisa fecha de “fin del trayecto”, ya desde el principio de todos los principios. Si no quedara la esperanza de creer en todo aquello que uno tiene que crear antes de marcharse. Si no quedara, en fin, la muerte… ¿Qué sería de la vida?


¡No olvides tener un buen día!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Motivo 12: Las planificaciones están para saltárselas

Si tenías mucho trabajo acumulado y, en un ataque de pereza inevitable, no fuiste capaz de hacer nada en todo el día, alégrate. Ahora que retomas la lista de tareas pendientes tienes la posibilidad de elegir qué es lo que más te apetece hacer de entre todas las horribles tareas que te esperan, y empezar a hacerlo en este preciso momento.

En caso de que, cuan hormiguita eficiente, ya lo hubieras hecho todo, habrías dejado para el final aquello que menos te apetecía hacer, por lo que ahora sólo te quedaría una labor y probablemente sería la peor y menos agradable de todas.

¡No olvides tener un buen día!

domingo, 11 de septiembre de 2011

Motivo 11: Los hombres

Con su carácter sencillo y divertido, los hombres nos recuerdan que en esta vida nada es demasiado importante salvo estar vivo. Perdonan y olvidan, son respetuosos y saben guardar secretos, lo que los convierte en el cómplice perfecto. Ante todo, se adaptan a lo que la vida les ofrece a cada momento, por lo que no les importará cambiar la fiesta del siglo por una tarde tranquila en casa, de las de fútbol y cervezas.

Los hombres son la otra pieza fundamental de nuestra vida social. Nos aportan cordura y humor, alegría y serenidad. Son especialistas en romper el hielo y calmar el ambiente cuando las cosas se tensan; y cuando los une un momento intenso, una confidencia o una relación importante forman equipos tan leales que resultan imposibles de romper por el tiempo o la distancia.


¡No olvides tener un buen día!

sábado, 10 de septiembre de 2011

Motivo 10: Las mujeres

Abuelas, madres, hijas, hermanas, tías, amigas, amantes, esposas, compañeras de trabajo… sea cual sea el rol en el que se relacionan con nosotros, las mujeres son una pieza fundamental en nuestra vida en sociedad. Las mujeres nos llevan en su vientre y nos prestan su hombro para llorar cuando todo va mal.

Son cariñosas, pacientes, comprensivas y cómplices. Se maquillan, le dedican tiempo asuntos como la peluquería, la depilación, las cremas o la elección del bolso perfecto sin perder nunca la sonrisa. Y nos enseñan que cualquier dolor o preocupación puede solucionarse con unas onzas de chocolate o un “sana, sana, culito de rana”.

¡No olvides tener un buen día!

viernes, 9 de septiembre de 2011

Motivo 9: El fútbol

El fútbol es tratado por los intelectuales como un deporte de masas, falto de interés y de belleza. Pero... ¿qué hay más bonito en este mundo que comunicar? Cada gol, cada abrazo en la grada, cada canto conjunto y espontáneo, cada nota del himno que suena antes del partido, cada color, cada logro de los chicos que salen al campo y que es considerado un logro de toda la afición; todo esto es comunicación y crea un macrocosmos de unión y lealtad al equipo que no se puede observar ni en el mejor de los musicales.

El fútbol es una manifestación cultural que consigue conmover y congregar a gente de edad, creencia, raza, ideología y cultura diferentes en un mismo momento y lugar; movidos por un sentimiento común que hace que se olviden todas esas diferencias. Antes del partido toda la afición son personas individuales, con su vida y sus problemas, pero en el minuto uno desde que suena el silbato todos se convierten en un remo gigantesco que tira del equipo en los malos momentos y lo hace tocar el cielo cuando el triunfo se acerca.



¡No olvides tener un buen día!

jueves, 8 de septiembre de 2011

Motivo 8: El doble placer del chocolate

En invierno se toma en una de esas tazas calientes que nos calientan las manos y la nariz con el humo que desprenden. En verano, sin embargo se vende helado en forma de tarrina, cucurucho o sirope. Pero además, no podemos olvidar las galletas, magdalenas, pasteles, tabletas o virutas espolvoreadas. Amargo, dulce, con leche, blanco… El chocolate es el alimento del pecado, y es que… ¡con tanta variedad es imposible salvarse de su atracción!

Eso sí, luego vienen los remordimientos, y de ahí nace el doble placer del chocolate: El que aporta a nuestras papilas gustativas el propio hecho de comernos unas onzas, y el de luego ponerse a dieta para perder el peso ganado (y, admitámoslo, librarnos de la sensación de culpa) e ir alcanzando, semana tras semana, la satisfacción de haber perdido unos kilos.




¡No olvides tener un buen día!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Motivo 7: Tienes libertad para hacer lo que quieras, como quieras y cuando quieras

Vivimos en un estado democrático occidental en el que tenemos a la mano una variedad enorme de actividades de ocio, cultura, gastronomía, cine, teatro, salud y relajación, deporte, etc., para todos los gustos, edades y costumbres. Eres libre, recuérdalo. Puedes elegir qué estudiar, dónde trabajar, qué relaciones te interesan y a qué tipo de personas no quieres tener en tu vida.

Eso sí, no vale utilizar este motivo como excusa para matar a tu vecino el del tercero, el que no te deja dormir. Si lo haces, él perderá su libertad para hacer lo que quiera, cuando quiera y como quiera y no podrá tener un buen día.


¡No olvides tener un buen día!

martes, 6 de septiembre de 2011

Motivo 6: Demuéstrales a los dinosaurios que fueron unos torpes extinguiéndose

Sí, los dinosaurios. Esos seres enormes, de colmillos desgarradores y garras como garfios que se comían unos a otros y dejaban pisadas del tamaño de una catedral, y a los que les cayó una piedra encima y acabaron extinguiéndose. Tanto cuerpo para eso… ¡Si es que hay que ser torpe!

Pero a nosotros, los humanos, eso no nos pasará. Si mañana viniera un meteorito a destruir la tierra nos organizaríamos para mantener la especie a salvo construyendo un bunker y metiendo ahí al Adán y a la Eva (bueno, o al Yoni y la Yeni) del S.XXI. Y bueno, quién sabe si ese Adán o esa Eva puedes ser tú. Por si acaso, mantente vivo, alegre y dispuesto a salir a la aventura, no sea que el día menos pensado te toque y te pille de sorpresa.

¡No olvides tener un buen día!

lunes, 5 de septiembre de 2011

Motivo 5: Eres la persona más importante de tu vida

Cuando cierras los ojos todo desaparece, nada queda. El mundo no es mundo mientras tú no lo contemplas. Si tienes una pesadilla o contienes la respiración, todo se vuelve gris en apenas unos instantes. A través de tu vida y tus vivencias configuras tu entorno, proyectas todo lo que ocurre y atraes a las situaciones y personas con las que luego has de convivir.

Por ello, has de cuidar el tiempo que dedicas a pensar en aquello que temes y aquello que deseas. El miedo es un sentimiento tan natural como el hambre. Nos protege y avisa de que algo no va bien. Y contra el miedo, el mejor alimento es el sueño y la lucha, vivir y soñar despierto sin perder nunca el rumbo de aquello que verdaderamente queremos lograr en nuestra vida… Y trabajar para hacerlo realidad.


¡No olvides tener un buen día!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Motivo 4: Las drogas enganchan

Prácticamente todos los meses los laboratorios y estudiosos del tema trabajan para sacar al mercado nuevas drogas y medicamentos variados capaces de aliviar los dolores y las penas, producir alucinaciones, sensación de bienestar general y despreocupación, además de desinhibir socialmente y hacernos ver el mundo de otros colores durante unas horas.

Con la cantidad de descubrimientos y hallazgos que realizan con cada estudio, quién sabe si mañana sacarán una nueva droga capaz de hacer que uno pueda engancharse aún más... Engancharse a la vida, claro.


¡No olvides tener un buen día!

sábado, 3 de septiembre de 2011

Motivo 3: Plantar árboles y tener hijos no es tan difícil

Todos en el colegio hemos disfrutado de la típica profesora amante de la naturaleza que ponía todo su empeño en hacer del mundo un lugar mejor… ¡Plantando lentejitas! Y salían, lo mejor es que salían, en aquel cubito de yogur con tierra convenientemente regado. Por tanto, plantar una semilla es algo que está al alcance de cualquiera.

La mecánica para tener hijos es el proceso animal, después de comer, que más facilidad presenta para ser descubierto por uno mismo, así que no creo que sea necesario detenerse a explicarlo. Eso sí, lo mejor es que en el peor de los casos, siempre puedes pertenecer a ese minoritario grupo del 1% al que no le funciona el preservativo. Una vez que hayas logrado hacer estas dos cosas, plantar un árbol y tener un hijo, habrás vivido lo suficiente como para tener una historia que contar y serás capaz de escribir tu propio libro.


¡No olvides tener un buen día!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Motivo 2: La tostada se cae por el lado de la mermelada para que no tengas que decidir si comértela o no

Dice una ley de Murphy, en un ataque de pesimismo, que las tostadas siempre caen al suelo en la alfombra más cara de la casa y sobre el lado que tiene la mermelada untada. Pero yo estoy convencida de que, si esto ocurre, ha de ser por un bien mayor que se nos escapa.

Piénsalo. Si la tostada se cayera por el lado que no lleva nada untado perderías unos valiosos minutos de tu tiempo en inspeccionarla, soplarle y decidir si te la comes o no. Sin embargo, cuando la tostada cae por el lado de la mermelada es imposible plantearse comérsela, por lo que le dilema finaliza enseguida ahorrándonos algún que otro mal trago y salir con el tiempo justo para llegar tarde a trabajar.


¡No olvides tener un buen día!

jueves, 1 de septiembre de 2011

Motivo 1: Venecia sigue flotando

Tras años y años oyendo a nuestros abuelos y padres repetir aquello de “¿Venecia? ¿Esa no es la ciudad que se está hundiendo?” resulta que Venecia sigue flotando. La ciudad fue edificada sobre una laguna para evitar ataques enemigos, y con el tiempo este punto ventajoso se ha convertido en su propia maldición.

Como la vida misma. A veces construimos relaciones inestables sobre aguas pantanosas y, contra todo pronóstico, las situaciones acaban saliendo a flote y regalándonos momentos inolvidables. No todo está llamado a ser eterno, y sin embargo, en la magia del riesgo y la inestabilidad encontramos ese tipo de sensaciones que nos hacen vibrar y recordar, ni más ni menos, que estamos vivos.



¡No olvides tener un buen día!